La finalidad de esta técnica es devolver la movilidad, vascularización e intercambio de nutrientes entre los tejidos que se ven alterados por un accidente traumático, estrés, malas posturas mantenidas en el tiempo…
Las limitaciones del sistema fascial producen dolor y frenan la recuperación de la función. Una alteración funcional de este tejido no tratada correctamente, lleva al paciente a un círculo vicioso de tensión y espasmo muscular.